Nuestra historia
En Brasil, al perrito callejero color canela le llaman caramelo. Está en cada barrio, en cada plaza, en cada gasolinera. Nadie lo eligió, pero todo el mundo lo conoce. Se ha convertido casi en un símbolo.
Patas Caramelo nació de ahí. De esos perros que nadie elige primero, y que existen en cualquier ciudad del mundo, también aquí.
No somos una protectora ni un refugio. Lo que sabemos hacer es otra cosa: crear piezas bonitas que la gente quiera llevar, y convertir cada una en comida para quien más la necesita.
Lo que prometemos
- 10 comidas por cada pieza. Siempre la misma cuenta.
- Fotos de los repartos cada mes. Para que veas a dónde va.
- Piezas que dan ganas de llevar. Y que, cuando alguien te pregunta por ella, sirven para contar la historia.
Gracias por formar parte. 🐾